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lunes, 18 de noviembre de 2019

Lectores de tarjetas flash como unidades USB

Desde hace bastante tiempo usamos las tarjetas flash como almacén de datos. La primera que tuve fue una Memory Stick que acompañaba a una cámara Sony. Era una tarjeta de poca capacidad—32MB—, así que la sustituí por una Memory Stick Pro de 256MB, que para aquel entonces no estaba mal, ya que las fotos ocupaban alrededor de 1MB y podía sacar bastantes, muchas más que las que entraban en un carrete. Por cierto, conservo esas primeras tarjetas y aun funcionan pero la cámara ya no está conmigo. Las cámaras que siguieron al modelo Sony fueron todos diferentes modelos TZ de Lumix, y todas ellas utilizan tarjetas SD (Security Digital). La primera que tuve fue una Ultimate de Kingston de 2GB, el máximo que podía alcanzar una SD estándar (relegada hoy como unidad de lectura de un escáner de negativos). Presentaba por aquel entonces una velocidad de grabación de 120x, es decir 0,150MB x 120 = 18MB/s; poca cosa hoy en día, pero en las cámaras de aquel entonces permitía grabar vídeos muy dignos. A lo largo del tiempo he ido comprando tarjetas con mayor volumen de almacenamiento y mayor velocidad (SDHC y SDXC), hasta las últimas que tengo disponibles, de 128 y 256GB, clase 3 V30, que en teoría garantizan una escritura mínima de 30MB/s, aunque prometen mucho más.
Para leer esas tarjetas podemos hacer una lectura directa de la cámara, con los cable que suelen acompañar a esos dispositivos —no las he leído así jamás— o extraer la tarjeta de almacenamiento y leerla mediante diferentes tipos de lectores. En esta entrada mostraba diferentes modelos de lectores que he utilizado. La verdad es que son dispositivos que vienen para ser usados un número de veces, y luego fallan, incluso los de marcas conocidas y de garantía teórica —por ejemplo, Kingston, que me ha fallado alguno—. En estos momentos tengo un UGreen, hasta que falle. Sin embargo, hay otros dispositivos que podemos utilizar para leer las tarjetas, diseñados originalmente para las SD, por su tamaño más reducido frente a las CompactFlash y más corto que las MemoryStick, pero ahora también con las MicroSD; son las unidades USB con apertura para la tarjeta. El primero que tuve fue un modelo Kingston TravelLite SD Reader:


El objetivo que nos planteamos con este dispositivo fue probar el uso de las tarjetas SD como unidad de información protegida al usar una unidad USB  en un ordenador no controlado. Las tarjetas SD disponen de una pestaña de bloqueo que impide la escritura en ellas, y permite una protección que un dispositivo USB no presenta. La inseguridad que teníamos como usuarios de ordenadores de acceso público quedaba hasta cierto punto cubierta así. Ese modelo en concreto estaba diseñado para tarjetas SD estándar, pero cuando aparecieron las SDHC probamos otro modelo de DataTraveler Reader,


que además de leer las tarjetas, llevaba interno 1 o 2GB de memoria flash interna. Sin embargo, ¿de que servía proteger la tarjeta si se te infectaba la unidad USB? Después de diferentes pruebas abandonamos el uso de estos dispositivos y preferimos el uso de un repositorio en la nube, Dropbox para ser exactos.

Actualmente disponemos de tarjetas flash SDXC y microSDXC de hasta 512GB. Personalmente tengo unidades de hasta 256GB, SDXC y hasta 128GB microSDXC, pero no las uso en las cámaras o en el teléfono, por varias razones. En mi cámara Lumix TZ100 llevo una SandiskPro clase 10 U3 para que garantice una grabación de videos 4K, pero solo de 64GB —y otra de reserva—, por que esa tarjeta permite aproximadamente grabar 1500 imágenes en la calidad más alta combinada raw2 + jpg. Sí, es cierto, ya no estamos en la época de los carretes, que suponía un coste por carrete de aproximadamente 25-30€ de aquel entonces por carrete, por lo que en ningún viaje he usado más de 4 carretes (140-150 fotos dependiendo de como cargara el carrete la cámara, en doble vuelta o directo). Ahora el coste es la cámara y la tarjeta y no hay revelado, ni impresión a papel y da igual el número que hagas, pero nunca en ningún viaje o salida he pasado de 1500 fotos, así que a partir de 64GB sobra espacio, sobre todo por que llevo dos. Entonces, ¿para que necesitamos unidades tan grandes? Las uso como unidades USB. Es más barato conseguir una unidad de 256GB en SDXC o microSDXC que en un dispositivo USB. Y además hoy disponemos de lectores de tarjetas muy baratos que son carcasas USB. Por ejemplo tengo varias unidades Sandisk para leer microSD,


que funcionan muy bien. Además, para mayor cobertura tengo un dispositivo Kingston que me permite incluir simultáneamente una tarjeta SD y una microSD,



con lo que con las tarjetas de las que dispongo puedo llevar en una unidad 384GB. El inconveniente de la unidad Kingston es que las tarjetas salen hacia afuera y se pueden soltar fácilmente. Respecto a la unidad Sandisk, al caer al suelo, se puede soltar la tarjeta microSD (me ha pasado). Pero ahora he encontrado una unidad que evita esos problemas, el MagiDeal 5GBPS USB 3.0 Mini Lector de Tarjetas Micro SD/SDXC. Es un dispositivo USB en el que la tarjeta microSD se introduce en la base de lectura de una unidad USB


¿Qué puede haber más cómodo? Y al mismo tiempo el coste es menor que las unidades flash con las mismas prestaciones. Como inconvenientes, tanto de la unidad SanDisk como de esta última, es que son muy fáciles de perder; aun no he perdido nunca una, pero siempre estamos a tiempo. Otro problema es la duración de las unidades microSD. Las tarjetas SD que he tenido funcionan aun hoy TODAS, pero las microSD, sobre todo las que usamos en el teléfono, hemos tirado más de media docena.
En resumen, en estos momentos podemos utilizar las unidades SD y microSD como unidades USB, con menor coste, sobre todo por que en general tenemos unidades que ya no usamos en el teléfono o cámara y podemos darle una segunda vida; de hecho tengo una cajita llena de tarjetas que he dejado de usar por ser de volumen pequeño o por otras razones que tengo la intención de usar con estos dispositivos lectores USB.


Por cierto, la caja es de carretes Agfa, así que es muy antigua, de mis primeros carretes, por que luego usé Kodak Ektachrome, de más calidad, y luego Fuji NPH, con un color natural y grano muy fino a pesar de ser ISO400, y así se podían sacar incluso interiores con poca luz.
Último consejo, recomiendo formatear las tarjetas con exFAT, ya que el formato NTFS me está dando bastantes problemas últimamente. Las tarjetas de cierto volumen (64 o más) ya vienen así de fábrica.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Como una unidad Flash no contiene nada... hasta que llega photorec

Situación nada nueva. Quién puede decir que no le ha pasado... Disparamos fotos, grabamos vídeo, en este caso con una Lumix TZ-3 sobre una tarjeta Kingston elite pro 2GB y luego extraemos la tarjeta para guardar las fotos y vídeos en el disco duro y trabajar con ellas. Resultado, nada; tarjeta vacía.

En fin, instalo testdisk,

su -c 'dnf install testdisk'

y simplemente ejecuté photorec

su -c photorec

y seleccioné la unidad flash


luego he ido seleccionando las diferentes opciones para que revisara la unidad completa y que me grabara lo recuperado en el fichero tmp. Finalmente se recuperaron 302 fotos y 10 vídeos, que sí estaban allí.
Es el problema del formato FAT que exigen las cámaras; nada seguro.

martes, 12 de enero de 2016

Adaptadores microSD. No todos son iguales

1. Introducción
Una persona me pidió un teléfono, y que daba igual lo antiguo que fuera, así que saqué del cajón el último móvil no "smartphone" que conservaba, comprobé que funcionaba, lo cargué, por lo que el cargador también funcionaba. Para evitar enviar datos míos (contactos, fotos ...) lo volví a estructura de fábrica y eliminé todos los datos (sobre el código de seguridad, Nokia usaba 12345, por si os hace falta) y, aquí viene la entrada de hoy, le saqué la MicroSD, para luego recuperar las fotos y eliminar el resto de datos.

2. Materiales y métodos


2.1. Tarjeta microSD de 2 GB marca no conocida ni por lshw; solo sabemos
                      vendor: c330f563
                      serial: 0000-ceac
                      capacity: 1910MiB
y marcada como 1 en la foto

2.2. Adaptador a microSD marca conocida (muy conocida en televisiones, teléfonos móviles...) y que no vamos a decir por que es el malo de la película

2.3. Adaptador a microSD TDK, marcado como 2 en la foto

2.4. Adaptador/lector Sandisk de SD a USB 3, marcado como 3 en la foto

3. Resultados
Del montón de adaptadores que tengo usé el primero con el que tropecé, de marca MUY conocida e intenté recuperar las fotos de ese teléfono. El dispositivo ni aparecía. Muchas veces se debe al bus USB y cambiando de enlace ya aparece, pero nada. Ni la utilidad discos nos daba opción alguna ni gparted detectaba su presencia. Ni cambiando de ordenador ni nada. Cuando ya estaba a punto de echarle la culpa al lector Sandisk, me di cuenta que lo uso todos los días para todo y que nunca me había fallado, así que recurrí a otro adaptador microSD. El siguiente que encontré era TDK, y al cambiar el anterior por este ya pude extraer las fotos, formatear la microSD, identificarlo en gparted y utilizarlo como dispositivo.

4. Discusión
No todos los dispositivos y marcas son iguales. De hecho, solo tengo una tarjeta microSD de "esa" marca y otra TDK. Lo normal es que use Kingston o Sandisk, y nunca me han fallado; conservo desde mi primer pendrive USB de 256MB Kingston, que funciona, hasta el último, y los de esas marcas funcionan todos.

5. Conclusión
En electrónica, compra marcas con prestigio, que viene de algo.

PD. Ya me estoy arrepintiendo de haber comprado un SSD de "esa" marca, que lo tengo aun en su caja sin usar


miércoles, 15 de julio de 2015

Micro SD como sustituto de un dispositivo USB. Linux, Fedora y exFAT. Ningún problema

Debido a que cada día se utilizan más las micro SD, sobre todo por que son las tarjetas siempre presentes en los smartphone, decidí hacer una prueba, comprobar hasta que punto podría utilizar micro SDs como sustitutos de dispositivos USB.
En primer lugar compré un nuevo lector de tarjetas SD, ya que los modelos antiguos de los que dispongo son USB 2.0, y si los utilizaba, la conclusión que obtuvieramos no sería completa, ya que si la velocidad de copiado fuera pequeña, podría deberse al cuello de botella del bus USB, y no al micro SD. En concreto, estoy utilizando un lector "de bolsillo" Sandisk Extreme PRO UHS-II Reader/Writer.

Como micro SD pedí una BBB (buena, bonita y barata) Kingston SDCX 10/64GB, que como su nombre indica es una clase 10 de 64 GB.
La prueba del funcionamiento del grupo lector/tarjeta la hice en un ordenador con bus USB 3.0, y sistema operativo Linux, kernel 4.0.7 64 en una distribución Fedora 22 de escritorio. Ahí nace el problema. Las tarjetas SD de mas de 32GB traen un formato denominado exFAT. Este sistema de archivos es privativo y patentado por Microsoft, así que al conectar el dispositivo a mi sistema no se puede acceder a él y mediante la aplicación Discos lo detecta como exFAT, pero no pueden montarlo


Por suerte, a través de FUSE (sistema de archivos en el espacio de usuario), podemos hacer accesible al núcleo del sistema módulos sin tener que editarlo. Si en el terminal buscamos paquetes relativos a exFAT

dnf search exfat

encontramos 2 paquetes (exfat-utils fuse-exfat). Los instalamos

su -c 'dnf install exfat-utils fuse-exfat'

y listo. Lo lee directamente y puedes trabajar sobre él. Envié una copia de 26GB de ISOs para ver la velocidad de carga.



Aunque enpezó a 85MB/s, luego fue cayendo hasta que se estabilizó alrededor de 20MB/s. No da las capacidades de "pendrives" Kingston HyperXpero son funcionales, y podemos utilizar la ubicuas microSD para más usos que la cámara de fotos y el teléfono.

miércoles, 12 de junio de 2013

Lectores de tarjetas de memoria Flash. Conexión USB

Esta entrada se debe a la avería de uno de mis lectores de tarjetas. A lo largo del tiempo he utilizado múltiples lectores de tarjetas Flash. Muchos siguen funcionando, pero no cubren mis necesidades por que las tarjetas han evolucionado con nuevos protocolos que no son leídos por los lectores más antiguos; por ejemplo, mi primer lector Kingston aun funciona, pero no sirve para tarjetas SDHC; también tengo lápices USB que leen SD y SDHC, pero no leen tarjetas XD, ni Sony... En resumen, mi último lector Trust, que leía todo tipo de SD, Sony, XD etc, e incluso SIM ya no funciona. Simplemente, por algún problema de conexión, ha dejado de leer todo tipo de tarjetas. Era similar a este, aunque no igual


Así que he tenido que sustituirlo. Dispongo de un Soyntec Nexoos 552


en el trabajo, y funciona bastante bien, así que estuve valorando varios modelos Soyntec. Debido a que el Trust leía SIM, me decidí por el Soyntec Nexoos 630, que lee SIM (en Windows) y DNIe, ya que la diferencia de precio era muy pequeña en Amazon.


Sin embargo, presenta un problema. El acceso USB está fijado al lector, y es bastante grande, así que no puede "colgar" de una conexión frontal. Dispongo en mis ordenadores de hubs USB alimentados, pero al poner el lector en ellos tapa parte de las conexiones, con lo que es muy poco práctico. En resumen, es necesario un cable alargador. Por lo demás, funciona perfectamente, y lee directamente, sin necesidad de adaptador, las Micro SD.

jueves, 5 de julio de 2012

Samsung ACE - queda poco espacio

Mi teléfono -Samsung Galaxy ACE S5830- me tenía loco desde hace dos días. Apareció el temible e inesperado mensaje "Queda poco espacio..." y desde entonces no se sincronizaba el correo, el calendario, la agenda etc... Como realmente estas máquinas nos esclavizan en vez de ayudarnos, de repente me faltaba uno me los órganos accesorios más importantes y necesitaba un trasplante.
Debido a mi ignorancia inicial, ya que nunca me he preocupado por la tecnología "celular", empecé cambiando la tarjeta MicroSD de 2GB por otra de 32GB. Se perdió la configuración de GoLauncher, con lo que tuve que instalarlo de nuevo y volver a configurarlo, además de tener que instalar muchas aplicaciones otra vez. Por supuesto, los 32GB en tarjeta no supuso ninguna ventaja, ya que el espacio falta de la memoria interna del teléfono, que es solo unos pírricos 180MB (de los 256 iniciales, supongo que el firmware -kernel y la máscara Android- ocuparán el resto). Además, la reinstalación de algunas aplicaciones empeoró la situación. Visto el fracaso, instalé la app diskusage, para ver como estaba la distribución de la memoria interna (escasos 10MB libres), moví todas las aplicaciones que se dejaron a la tarjeta (pocas se dejaron y de muy pequeño tamaño). Instalé la aplicación apps2sd, pero no me dejó mover más a la tarjata. La situación era cada vez más crítica, así que quedaban dos opciones:
1. Rootear el móvil, particionar la tarjeta e instalar link2sd, que me permitiría mover prácticamente todo a esa nueva partición de la tarjeta y enlazarlo a la memoria externa. El problema radica en la pérdida de garantía del móvil, teniendo en cuenta que es posible que se estropee en el intento.
2. Desinstalar una de las aplicaciones básicas que ocupan más espacio y que se puedan eliminar, ya que ThinkFree Office no recuerdo haberla abierto nunca, pero no aparece entre los paquetes "eliminables".

Decidí desinstalar una de las más "golosas" en MB, Facebook, y todo solucionado, por ahora.


De todas todas creo que rootearé la máquina, pero primero quiero actualizarla a través de kies, a ver si me deja. Surge un nuevo problema, necesito un ordenador con Windows ...

martes, 23 de marzo de 2010

Problemas con el Aspire One

Este tiempo de retraso entre entradas se ha debido, en parte, a que desde el viernes pasado mi Aspire One no ha tenido a bien arrancar. En el medio de una presentación y de la clase se quedo bloqueado y hasta hoy no ha vuelto a arrancar. En general llegaba a aparecer en una pantalla en negro

GRUB loading.

y se quedaba así todo el tiempo. El primer culpable al que atribuía el problema era la tarjeta SDHC nivel 6 donde había anclado home. Intenté sustituirla por otra, pero fui incapaz de copiar su contenido, así que instalé de nuevo todo el sistema (Ubuntu Remix 9.10) con home en otra tarjeta nueva. Se dejo instalar, pero se volvió a bloquear cuando estaba actualizando los idiomas. El segundo culpable fue el disco duro sólido, que de tanto formatearlo y probar una y otra vez a lo mejor estaba dañado. Intenté solucionarlo instalando todo en otra tarjeta diferente, con el disco sólido fuera del sistema. Se dejo instalar, pero el ordenador siguió sin arrancar aparecia algo como buscando a Grub. Decidí cambiar la Bios, por si tenía algo que ver, pero resulta que ya tiene instalada la última versión y que además, el formato del que se dispone en Acer  exige la instalación de un USB de arranque con ficheros Microsoft algo más completos que FreeDos, y no me apetecía, además de no ser necesario. En vista de tal hazaña, pensaba eliminar la memoria añadida para comprobar si esa pieza estaba dañada de alguna forma, aunque en general los errores de memoria son más aleatorios, no constantes; sin embargo, un amigo mío muy acertadamente me dijo que sería más prudente, antes de desmontar la máquina, intentar instalar todo en el disco sólido original directamente, sin tarjetas añadidas ni nada, y si luego no funcionaba, desmontar. Por ahora funciona; ya se han actualizado los idiomas y está en plena actualización de todo. Esperemos que funcione, por que dar clases prácticas usando Windows me da dolor de cabeza. Un problema secundario ha sido que para lograr un USB de arranque con Ubuntu Remix he utilizado al menos 3 unidades y solo me ha funcionado una, la más vieja y lenta, lo que sumado a la lentitud del disco sólido hace bastante lenta la instalación. En resumen, habré instalado al menos 4 veces Ubuntu en 3 días, lo que lleva casi el mismo tiempo que instalar una vez Windows.

Edicion. Realmente debe estar dañado el disco sólido, por que después de la última instalación y actualización, no arranca y se queda en  GRUB loading. Habrá que darlo de baja

jueves, 24 de diciembre de 2009

RAM para Aspire One

Después de hacer puesto /home en una SD, este Netbook se ha vuelto más lento aun que antes. Probablemente la SDHC no es lo suficientemente rápida, aunque sí lo es más que el disco duro sólido que lleva (lo he probado). Una solución sería una Sandisk SDHC Extreme de 16 o 32GB, pero el precio es muy alto solo para usarla en este Netbook. Así que la única solución ha sido aumentar la RAM. Primero pensé que a lo mejor se podía añadir una pieza de 2GB, pero la documentación oficial dice que la RAM máxima en este ordenador es 1536MB, es decir, añadir una pieza de 1GB. Se encargó el martes, pero por cuestiones de transporte no ha llegado hasto hoy, 13:00 horas (y yo de los nervios, por así decir). Para montarla, los técnicos de la tienda donde compro yo toda la informática (menos la que compro por la red) han tenido que ver algún video en la red, por que nunca la habían añadido a un Aspire One. La verdad es que es demasiado complicado; hay que sacar los 8 tornillos de la parte inferior, incluidos los de debajo de la batería y 2 escondidos bajo las gomas de apoyo justo debajo de los enganches de la pantalla/parte inferior, solo para luego tener que darle la vuelta y sacar el teclado y la placa y añadirla desde arriba en una bahía especial para ello. Con lo barato, fácil y cómodo que sería haber dejado una entrada inferior con un tornillo y ponerla por ahí. Por cierto, hay una entrada con 2 tornillitos, y no se para que es. Resultado final, fantástico, por que va mucho más rápido. A veces me pregunto si tendré que añadir algo a la Swap, pero de hecho manualmente ya la había aumentado hasta 1GB. La respuesta a las acciones es más rápida y hasta el Firefox carga más rápido. El único problema fueron los 30 minutos necesarios para ponérla. De todas maneras, para otros usuarios de Aspire One 110 con 512 de RAM, es un añadido absolutamente recomendable. A los que además tengan un disco sólido tan pequeño, si tienen una SDHC de sobra, pongan en su instalación de Linux /home en esa tarjeta en la entrada Storage Expansion y se ganará en almacenamiento y la posibilidad de utilizar unidades Dropbox o UbuntuOne. Los que usen Windows, bueno... lo lamento por ello. Ese defecto de fábrica solo se corrige cambiando a Linux...
Por cierto, esta entrada está saliendo del Aspire, por que lo estoy probando. Hasta las instalaciones en Wine van como un tiro de rápidas.

martes, 29 de abril de 2008

Trascend

Estaba yo un sabado paseando por ahí, para ser exactos por Viveiro, a punto de llegar a La Fragata. Nota a pie: por que otra razón vamos a ir a Viveiro, clima magnifico, con niebla constante y lluvia fina siempre presente, si no fuera para tomar un café en La Fragata y para ver la ciudad (¿ciudad?, más bien villa, que no tiene catedral) más bonita del mundo (mundial). Bueno, estabamos en que paseaba sin nada que hacer y me encuentro en un escaparate un "pendrive" de 8GB. Segunda nota a pie: pendrive por hortera, pero si le llamo lápiz nadie me entiende, y si le llamo unidad Flash USB me llaman chulo. Seguimos, como es natural, cada uno tiene sus vicios. No me pude contener. Tener un lápiz (toma esta) de 8 GB y, además, acababa de leer un artículo sobre las nuevas unidades Transcend y tenía ganas de probar una. Algunos dirán que es traición, pero alguna vez tenía que ser. Tercera nota a pie: yo normalmente compro Kingston. Mi primer lápiz (ahí va otra) fue un Kingston Elite 256KB. Una joya, pero se me hizo pequeño. Luego me compre un Kingston Elite II 1GB (aún estoy pagando las letras) y nunca he tenido una unidad tan rápida, pero también se me hizo pequeña. Podemos olvidarnos del Sony de 2Gb; nunca he tenido una unidad tan lenta (me libré rápidamente de ella y se la dejé a quien no le importa la velocidad, o no sabe medirla). Después me compré un Sandisk de titanio de 2GB con U3. La unidad una maravilla, pero el U3 es una pesadilla, con lo cual me compré unos lectores de tarjetas SD de Kingston con salida USB y tamaño parecido a una unidad USB. El primero sin memoria Flash añadida, es muy útil para llevar un lápiz (y van tres) con protección (las tarjetas SD se pueden cerrar una patilla de seguridad, la S de SD), que con tarjetas Ultimate de Kingston da una velocidad pasmosa, y luego un lector para SDHC con un GB de flash añadido. Como se me hizo pequeño, me compre uno con 2GB añadidos, que con una tarjeta Ultimate SDHC hacen un total de 10GB. Problema, no todos los ordenadores tienen a bien leer la SDHC aún con ese lector por delante, con lo cual no siempre me vale. Por ello me compré una unidad Kingston de 4GB DataTraveles II Plus, que es la que usaba normalmente hasta ese sábado. Mientras tanto, ante unas ofertas a la que no me pude contener, me compre varios Kingston blancos (lentitos) de 1GB (a 3,90€ quien se va a resistir) y tarjetas SD de 2GB a 50X, no muy rápidas, pero en la cámara de fotos sirven para grabar video a 30fps, con lo cual me van de maravilla.
Bueno, ibamos por que de repente me dio por comprar el Transcend de 8Gb, para tener un lápiz (la cuarta vez que le llamo así) "suficiente" que se leyera en todos los ordenadores. Pues es una maravilla, rápido (no tanto como un Elite II de Kingston, pero la pela es la pela), cómodo (no tiene tapa, ya que es retractil), muy ligero (no llega a 11g), y la única pega es que es algo largo (6,3cm). En general, una maravilla. Problema, ¿que hago yo con 14 unidades Flash USB? Respuesta, ni idea. Eso sí, estoy dispuesto a comprarme más. Tengo oído noticias de una unidad que mide menos que una moneda de 50c con 8GB y extrafina, pero no se vende por estos lares. Tras de ello estamos. Será como la famosa SD de Sandisk, que se dobla y se convierte en una entrada USB. Siempre la quise y nunca la tuve. La vida es una suma de cosas no conseguidas. Hasta la próxima.

PD. Siempre dicen que estoy "enfermo" con ciertos aparatos o tecnologías. Ya lo sé, Que le vamos a hacer. No fumo, no bebo, así que algún vicio confesable tendría que tener. Los inconfesables me los guardo para otra entrada.