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lunes, 18 de noviembre de 2019

Lectores de tarjetas flash como unidades USB

Desde hace bastante tiempo usamos las tarjetas flash como almacén de datos. La primera que tuve fue una Memory Stick que acompañaba a una cámara Sony. Era una tarjeta de poca capacidad—32MB—, así que la sustituí por una Memory Stick Pro de 256MB, que para aquel entonces no estaba mal, ya que las fotos ocupaban alrededor de 1MB y podía sacar bastantes, muchas más que las que entraban en un carrete. Por cierto, conservo esas primeras tarjetas y aun funcionan pero la cámara ya no está conmigo. Las cámaras que siguieron al modelo Sony fueron todos diferentes modelos TZ de Lumix, y todas ellas utilizan tarjetas SD (Security Digital). La primera que tuve fue una Ultimate de Kingston de 2GB, el máximo que podía alcanzar una SD estándar (relegada hoy como unidad de lectura de un escáner de negativos). Presentaba por aquel entonces una velocidad de grabación de 120x, es decir 0,150MB x 120 = 18MB/s; poca cosa hoy en día, pero en las cámaras de aquel entonces permitía grabar vídeos muy dignos. A lo largo del tiempo he ido comprando tarjetas con mayor volumen de almacenamiento y mayor velocidad (SDHC y SDXC), hasta las últimas que tengo disponibles, de 128 y 256GB, clase 3 V30, que en teoría garantizan una escritura mínima de 30MB/s, aunque prometen mucho más.
Para leer esas tarjetas podemos hacer una lectura directa de la cámara, con los cable que suelen acompañar a esos dispositivos —no las he leído así jamás— o extraer la tarjeta de almacenamiento y leerla mediante diferentes tipos de lectores. En esta entrada mostraba diferentes modelos de lectores que he utilizado. La verdad es que son dispositivos que vienen para ser usados un número de veces, y luego fallan, incluso los de marcas conocidas y de garantía teórica —por ejemplo, Kingston, que me ha fallado alguno—. En estos momentos tengo un UGreen, hasta que falle. Sin embargo, hay otros dispositivos que podemos utilizar para leer las tarjetas, diseñados originalmente para las SD, por su tamaño más reducido frente a las CompactFlash y más corto que las MemoryStick, pero ahora también con las MicroSD; son las unidades USB con apertura para la tarjeta. El primero que tuve fue un modelo Kingston TravelLite SD Reader:


El objetivo que nos planteamos con este dispositivo fue probar el uso de las tarjetas SD como unidad de información protegida al usar una unidad USB  en un ordenador no controlado. Las tarjetas SD disponen de una pestaña de bloqueo que impide la escritura en ellas, y permite una protección que un dispositivo USB no presenta. La inseguridad que teníamos como usuarios de ordenadores de acceso público quedaba hasta cierto punto cubierta así. Ese modelo en concreto estaba diseñado para tarjetas SD estándar, pero cuando aparecieron las SDHC probamos otro modelo de DataTraveler Reader,


que además de leer las tarjetas, llevaba interno 1 o 2GB de memoria flash interna. Sin embargo, ¿de que servía proteger la tarjeta si se te infectaba la unidad USB? Después de diferentes pruebas abandonamos el uso de estos dispositivos y preferimos el uso de un repositorio en la nube, Dropbox para ser exactos.

Actualmente disponemos de tarjetas flash SDXC y microSDXC de hasta 512GB. Personalmente tengo unidades de hasta 256GB, SDXC y hasta 128GB microSDXC, pero no las uso en las cámaras o en el teléfono, por varias razones. En mi cámara Lumix TZ100 llevo una SandiskPro clase 10 U3 para que garantice una grabación de videos 4K, pero solo de 64GB —y otra de reserva—, por que esa tarjeta permite aproximadamente grabar 1500 imágenes en la calidad más alta combinada raw2 + jpg. Sí, es cierto, ya no estamos en la época de los carretes, que suponía un coste por carrete de aproximadamente 25-30€ de aquel entonces por carrete, por lo que en ningún viaje he usado más de 4 carretes (140-150 fotos dependiendo de como cargara el carrete la cámara, en doble vuelta o directo). Ahora el coste es la cámara y la tarjeta y no hay revelado, ni impresión a papel y da igual el número que hagas, pero nunca en ningún viaje o salida he pasado de 1500 fotos, así que a partir de 64GB sobra espacio, sobre todo por que llevo dos. Entonces, ¿para que necesitamos unidades tan grandes? Las uso como unidades USB. Es más barato conseguir una unidad de 256GB en SDXC o microSDXC que en un dispositivo USB. Y además hoy disponemos de lectores de tarjetas muy baratos que son carcasas USB. Por ejemplo tengo varias unidades Sandisk para leer microSD,


que funcionan muy bien. Además, para mayor cobertura tengo un dispositivo Kingston que me permite incluir simultáneamente una tarjeta SD y una microSD,



con lo que con las tarjetas de las que dispongo puedo llevar en una unidad 384GB. El inconveniente de la unidad Kingston es que las tarjetas salen hacia afuera y se pueden soltar fácilmente. Respecto a la unidad Sandisk, al caer al suelo, se puede soltar la tarjeta microSD (me ha pasado). Pero ahora he encontrado una unidad que evita esos problemas, el MagiDeal 5GBPS USB 3.0 Mini Lector de Tarjetas Micro SD/SDXC. Es un dispositivo USB en el que la tarjeta microSD se introduce en la base de lectura de una unidad USB


¿Qué puede haber más cómodo? Y al mismo tiempo el coste es menor que las unidades flash con las mismas prestaciones. Como inconvenientes, tanto de la unidad SanDisk como de esta última, es que son muy fáciles de perder; aun no he perdido nunca una, pero siempre estamos a tiempo. Otro problema es la duración de las unidades microSD. Las tarjetas SD que he tenido funcionan aun hoy TODAS, pero las microSD, sobre todo las que usamos en el teléfono, hemos tirado más de media docena.
En resumen, en estos momentos podemos utilizar las unidades SD y microSD como unidades USB, con menor coste, sobre todo por que en general tenemos unidades que ya no usamos en el teléfono o cámara y podemos darle una segunda vida; de hecho tengo una cajita llena de tarjetas que he dejado de usar por ser de volumen pequeño o por otras razones que tengo la intención de usar con estos dispositivos lectores USB.


Por cierto, la caja es de carretes Agfa, así que es muy antigua, de mis primeros carretes, por que luego usé Kodak Ektachrome, de más calidad, y luego Fuji NPH, con un color natural y grano muy fino a pesar de ser ISO400, y así se podían sacar incluso interiores con poca luz.
Último consejo, recomiendo formatear las tarjetas con exFAT, ya que el formato NTFS me está dando bastantes problemas últimamente. Las tarjetas de cierto volumen (64 o más) ya vienen así de fábrica.

martes, 12 de enero de 2016

Adaptadores microSD. No todos son iguales

1. Introducción
Una persona me pidió un teléfono, y que daba igual lo antiguo que fuera, así que saqué del cajón el último móvil no "smartphone" que conservaba, comprobé que funcionaba, lo cargué, por lo que el cargador también funcionaba. Para evitar enviar datos míos (contactos, fotos ...) lo volví a estructura de fábrica y eliminé todos los datos (sobre el código de seguridad, Nokia usaba 12345, por si os hace falta) y, aquí viene la entrada de hoy, le saqué la MicroSD, para luego recuperar las fotos y eliminar el resto de datos.

2. Materiales y métodos


2.1. Tarjeta microSD de 2 GB marca no conocida ni por lshw; solo sabemos
                      vendor: c330f563
                      serial: 0000-ceac
                      capacity: 1910MiB
y marcada como 1 en la foto

2.2. Adaptador a microSD marca conocida (muy conocida en televisiones, teléfonos móviles...) y que no vamos a decir por que es el malo de la película

2.3. Adaptador a microSD TDK, marcado como 2 en la foto

2.4. Adaptador/lector Sandisk de SD a USB 3, marcado como 3 en la foto

3. Resultados
Del montón de adaptadores que tengo usé el primero con el que tropecé, de marca MUY conocida e intenté recuperar las fotos de ese teléfono. El dispositivo ni aparecía. Muchas veces se debe al bus USB y cambiando de enlace ya aparece, pero nada. Ni la utilidad discos nos daba opción alguna ni gparted detectaba su presencia. Ni cambiando de ordenador ni nada. Cuando ya estaba a punto de echarle la culpa al lector Sandisk, me di cuenta que lo uso todos los días para todo y que nunca me había fallado, así que recurrí a otro adaptador microSD. El siguiente que encontré era TDK, y al cambiar el anterior por este ya pude extraer las fotos, formatear la microSD, identificarlo en gparted y utilizarlo como dispositivo.

4. Discusión
No todos los dispositivos y marcas son iguales. De hecho, solo tengo una tarjeta microSD de "esa" marca y otra TDK. Lo normal es que use Kingston o Sandisk, y nunca me han fallado; conservo desde mi primer pendrive USB de 256MB Kingston, que funciona, hasta el último, y los de esas marcas funcionan todos.

5. Conclusión
En electrónica, compra marcas con prestigio, que viene de algo.

PD. Ya me estoy arrepintiendo de haber comprado un SSD de "esa" marca, que lo tengo aun en su caja sin usar


miércoles, 15 de julio de 2015

Micro SD como sustituto de un dispositivo USB. Linux, Fedora y exFAT. Ningún problema

Debido a que cada día se utilizan más las micro SD, sobre todo por que son las tarjetas siempre presentes en los smartphone, decidí hacer una prueba, comprobar hasta que punto podría utilizar micro SDs como sustitutos de dispositivos USB.
En primer lugar compré un nuevo lector de tarjetas SD, ya que los modelos antiguos de los que dispongo son USB 2.0, y si los utilizaba, la conclusión que obtuvieramos no sería completa, ya que si la velocidad de copiado fuera pequeña, podría deberse al cuello de botella del bus USB, y no al micro SD. En concreto, estoy utilizando un lector "de bolsillo" Sandisk Extreme PRO UHS-II Reader/Writer.

Como micro SD pedí una BBB (buena, bonita y barata) Kingston SDCX 10/64GB, que como su nombre indica es una clase 10 de 64 GB.
La prueba del funcionamiento del grupo lector/tarjeta la hice en un ordenador con bus USB 3.0, y sistema operativo Linux, kernel 4.0.7 64 en una distribución Fedora 22 de escritorio. Ahí nace el problema. Las tarjetas SD de mas de 32GB traen un formato denominado exFAT. Este sistema de archivos es privativo y patentado por Microsoft, así que al conectar el dispositivo a mi sistema no se puede acceder a él y mediante la aplicación Discos lo detecta como exFAT, pero no pueden montarlo


Por suerte, a través de FUSE (sistema de archivos en el espacio de usuario), podemos hacer accesible al núcleo del sistema módulos sin tener que editarlo. Si en el terminal buscamos paquetes relativos a exFAT

dnf search exfat

encontramos 2 paquetes (exfat-utils fuse-exfat). Los instalamos

su -c 'dnf install exfat-utils fuse-exfat'

y listo. Lo lee directamente y puedes trabajar sobre él. Envié una copia de 26GB de ISOs para ver la velocidad de carga.



Aunque enpezó a 85MB/s, luego fue cayendo hasta que se estabilizó alrededor de 20MB/s. No da las capacidades de "pendrives" Kingston HyperXpero son funcionales, y podemos utilizar la ubicuas microSD para más usos que la cámara de fotos y el teléfono.

miércoles, 12 de junio de 2013

Lectores de tarjetas de memoria Flash. Conexión USB

Esta entrada se debe a la avería de uno de mis lectores de tarjetas. A lo largo del tiempo he utilizado múltiples lectores de tarjetas Flash. Muchos siguen funcionando, pero no cubren mis necesidades por que las tarjetas han evolucionado con nuevos protocolos que no son leídos por los lectores más antiguos; por ejemplo, mi primer lector Kingston aun funciona, pero no sirve para tarjetas SDHC; también tengo lápices USB que leen SD y SDHC, pero no leen tarjetas XD, ni Sony... En resumen, mi último lector Trust, que leía todo tipo de SD, Sony, XD etc, e incluso SIM ya no funciona. Simplemente, por algún problema de conexión, ha dejado de leer todo tipo de tarjetas. Era similar a este, aunque no igual


Así que he tenido que sustituirlo. Dispongo de un Soyntec Nexoos 552


en el trabajo, y funciona bastante bien, así que estuve valorando varios modelos Soyntec. Debido a que el Trust leía SIM, me decidí por el Soyntec Nexoos 630, que lee SIM (en Windows) y DNIe, ya que la diferencia de precio era muy pequeña en Amazon.


Sin embargo, presenta un problema. El acceso USB está fijado al lector, y es bastante grande, así que no puede "colgar" de una conexión frontal. Dispongo en mis ordenadores de hubs USB alimentados, pero al poner el lector en ellos tapa parte de las conexiones, con lo que es muy poco práctico. En resumen, es necesario un cable alargador. Por lo demás, funciona perfectamente, y lee directamente, sin necesidad de adaptador, las Micro SD.