miércoles, 27 de noviembre de 2019

90 segundos de retraso en el arranque miestras el sistema busca un UUID inexistente

En las últimas semanas he tenido dos problemas en el ordenador y una curiosidad. La curiosidad la dejamos para después y los problemas los he solucionado ayer. ¿Dos problemas?, si el título solo habla de uno. Al solucionar uno ha desaparecido el otro. Los problemas eran, primero, que el ordenador mostraba ciertos momentos de congelación en fases cada determinado tiempo —20-30 segundos—; el segundo, que solo lo notaba al reiniciar el ordenador, lo que pasa solo por actualización de kernel, era que el sistema se paraba 1 minuto y 30 segundos buscando un dispositivo con un UUID —Identificador Único Universal— inexistente en mi sistema. Al arrancar notaba un tiempo en vacío; si le damos a ESC, en vez de verse el logo de Fedora aparece el protocolo de arranque y ahí se podía leer:

A start job is running for /dev/disk/by-uuid/9013.... (34s / 1 min 30s)

y tenía 90 segundos para leer el mensaje hasta que seguía el arranque, que si no fuera por esto tarda unos 30s. Al apagar también tardaba y aparecía el mensaje

A stop job is running for Disk Manager (7s / 1 min 30s)

Lo primero que hice fue comprobar los UUID de los dispositivos del equipo, así que edité fstab

su -c 'nano -$ /etc/fstab'

y ninguna de las particiones del disco del sistema (/, /boot, /boot/efi) ni los otros 4 discos duros tienen ese UUID.
Ademas, lo comprobé de nuevo con blkid, que muestra los atributos de los dispositivos:


su -c 'blkid'

así como

su -c 'lsblk -ff'

que lo deja más claro, ya que dibuja un árbol mejor distribuido. Y, como debería ser, tampoco coincide ningún dispositivo con ese UUID. Revisando la red en muchos sitios se achaca este problema a un cambio de swap y que el UUID nuevo no haya sustituido al antiguo. Sin embargo mi partición swap muestra el UUID que se le asigna por fstab y la swap funciona como podemos ver


Entonces, si no estaba en fstab, y no era un problema de swap, ¿de dónde venía la orden de buscar ese dispositivo? Me puse a buscar parte de la cadena en los ficheros del sistema

su -c 'grep -lir "9013ddb2" /'

y el resultado fue nulo. Luego revisé los logs, y tampoco apareció nada. Miré todo lo que pude sobre systemd, y nada. Así que finalmente acabé en /boot/efi/EFI/fedora/grub.cfg y ahí estaba:

... resume=UUID=9013ddb2-...

Primero, ¿por qué el sistema no me lo había mostrado al pedírselo?; será que el administrador no puede entrar en EFI...
Segundo, el grub.cfg no se debe editar directamente, como dice el mismo,

# DO NOT EDIT THIS FILE
#
# It is automatically generated by grub2-mkconfig using templates
# from /etc/grub.d and settings from /etc/default/grub

así que revisamos el fichero /etc/default/grub y los del directorio /etc/grub.d. Ninguno contenía ese UUID, así que ejecutamos

su -c 'grub2-mkconfig -o /boot/efi/EFI/fedora/grub.cfg'

y reiniciamos y arrancó en un suspiro.

El segundo problema era la congelación temporal del sistema. En algunos sitios había observado que se podía deber a mutter, y que ere error se había corregido para la versión 3.34.1.11, pero era la que tenía y seguía congelándose. Sin embargo, al reiniciar después de haber cambiado grub.cfg el sistema dejo de estar congelado, asi que asumo que cada 20 o 30 segundos el sistema seguía buscando un dispositivo inexistente.

Queda por satisfacer la curiosidad, que es sobre sudo. Si me pongo a ello, lo pondré en otra entrada.


lunes, 18 de noviembre de 2019

Lectores de tarjetas flash como unidades USB

Desde hace bastante tiempo usamos las tarjetas flash como almacén de datos. La primera que tuve fue una Memory Stick que acompañaba a una cámara Sony. Era una tarjeta de poca capacidad—32MB—, así que la sustituí por una Memory Stick Pro de 256MB, que para aquel entonces no estaba mal, ya que las fotos ocupaban alrededor de 1MB y podía sacar bastantes, muchas más que las que entraban en un carrete. Por cierto, conservo esas primeras tarjetas y aun funcionan pero la cámara ya no está conmigo. Las cámaras que siguieron al modelo Sony fueron todos diferentes modelos TZ de Lumix, y todas ellas utilizan tarjetas SD (Security Digital). La primera que tuve fue una Ultimate de Kingston de 2GB, el máximo que podía alcanzar una SD estándar (relegada hoy como unidad de lectura de un escáner de negativos). Presentaba por aquel entonces una velocidad de grabación de 120x, es decir 0,150MB x 120 = 18MB/s; poca cosa hoy en día, pero en las cámaras de aquel entonces permitía grabar vídeos muy dignos. A lo largo del tiempo he ido comprando tarjetas con mayor volumen de almacenamiento y mayor velocidad (SDHC y SDXC), hasta las últimas que tengo disponibles, de 128 y 256GB, clase 3 V30, que en teoría garantizan una escritura mínima de 30MB/s, aunque prometen mucho más.
Para leer esas tarjetas podemos hacer una lectura directa de la cámara, con los cable que suelen acompañar a esos dispositivos —no las he leído así jamás— o extraer la tarjeta de almacenamiento y leerla mediante diferentes tipos de lectores. En esta entrada mostraba diferentes modelos de lectores que he utilizado. La verdad es que son dispositivos que vienen para ser usados un número de veces, y luego fallan, incluso los de marcas conocidas y de garantía teórica —por ejemplo, Kingston, que me ha fallado alguno—. En estos momentos tengo un UGreen, hasta que falle. Sin embargo, hay otros dispositivos que podemos utilizar para leer las tarjetas, diseñados originalmente para las SD, por su tamaño más reducido frente a las CompactFlash y más corto que las MemoryStick, pero ahora también con las MicroSD; son las unidades USB con apertura para la tarjeta. El primero que tuve fue un modelo Kingston TravelLite SD Reader:


El objetivo que nos planteamos con este dispositivo fue probar el uso de las tarjetas SD como unidad de información protegida al usar una unidad USB  en un ordenador no controlado. Las tarjetas SD disponen de una pestaña de bloqueo que impide la escritura en ellas, y permite una protección que un dispositivo USB no presenta. La inseguridad que teníamos como usuarios de ordenadores de acceso público quedaba hasta cierto punto cubierta así. Ese modelo en concreto estaba diseñado para tarjetas SD estándar, pero cuando aparecieron las SDHC probamos otro modelo de DataTraveler Reader,


que además de leer las tarjetas, llevaba interno 1 o 2GB de memoria flash interna. Sin embargo, ¿de que servía proteger la tarjeta si se te infectaba la unidad USB? Después de diferentes pruebas abandonamos el uso de estos dispositivos y preferimos el uso de un repositorio en la nube, Dropbox para ser exactos.

Actualmente disponemos de tarjetas flash SDXC y microSDXC de hasta 512GB. Personalmente tengo unidades de hasta 256GB, SDXC y hasta 128GB microSDXC, pero no las uso en las cámaras o en el teléfono, por varias razones. En mi cámara Lumix TZ100 llevo una SandiskPro clase 10 U3 para que garantice una grabación de videos 4K, pero solo de 64GB —y otra de reserva—, por que esa tarjeta permite aproximadamente grabar 1500 imágenes en la calidad más alta combinada raw2 + jpg. Sí, es cierto, ya no estamos en la época de los carretes, que suponía un coste por carrete de aproximadamente 25-30€ de aquel entonces por carrete, por lo que en ningún viaje he usado más de 4 carretes (140-150 fotos dependiendo de como cargara el carrete la cámara, en doble vuelta o directo). Ahora el coste es la cámara y la tarjeta y no hay revelado, ni impresión a papel y da igual el número que hagas, pero nunca en ningún viaje o salida he pasado de 1500 fotos, así que a partir de 64GB sobra espacio, sobre todo por que llevo dos. Entonces, ¿para que necesitamos unidades tan grandes? Las uso como unidades USB. Es más barato conseguir una unidad de 256GB en SDXC o microSDXC que en un dispositivo USB. Y además hoy disponemos de lectores de tarjetas muy baratos que son carcasas USB. Por ejemplo tengo varias unidades Sandisk para leer microSD,


que funcionan muy bien. Además, para mayor cobertura tengo un dispositivo Kingston que me permite incluir simultáneamente una tarjeta SD y una microSD,



con lo que con las tarjetas de las que dispongo puedo llevar en una unidad 384GB. El inconveniente de la unidad Kingston es que las tarjetas salen hacia afuera y se pueden soltar fácilmente. Respecto a la unidad Sandisk, al caer al suelo, se puede soltar la tarjeta microSD (me ha pasado). Pero ahora he encontrado una unidad que evita esos problemas, el MagiDeal 5GBPS USB 3.0 Mini Lector de Tarjetas Micro SD/SDXC. Es un dispositivo USB en el que la tarjeta microSD se introduce en la base de lectura de una unidad USB


¿Qué puede haber más cómodo? Y al mismo tiempo el coste es menor que las unidades flash con las mismas prestaciones. Como inconvenientes, tanto de la unidad SanDisk como de esta última, es que son muy fáciles de perder; aun no he perdido nunca una, pero siempre estamos a tiempo. Otro problema es la duración de las unidades microSD. Las tarjetas SD que he tenido funcionan aun hoy TODAS, pero las microSD, sobre todo las que usamos en el teléfono, hemos tirado más de media docena.
En resumen, en estos momentos podemos utilizar las unidades SD y microSD como unidades USB, con menor coste, sobre todo por que en general tenemos unidades que ya no usamos en el teléfono o cámara y podemos darle una segunda vida; de hecho tengo una cajita llena de tarjetas que he dejado de usar por ser de volumen pequeño o por otras razones que tengo la intención de usar con estos dispositivos lectores USB.


Por cierto, la caja es de carretes Agfa, así que es muy antigua, de mis primeros carretes, por que luego usé Kodak Ektachrome, de más calidad, y luego Fuji NPH, con un color natural y grano muy fino a pesar de ser ISO400, y así se podían sacar incluso interiores con poca luz.
Último consejo, recomiendo formatear las tarjetas con exFAT, ya que el formato NTFS me está dando bastantes problemas últimamente. Las tarjetas de cierto volumen (64 o más) ya vienen así de fábrica.

martes, 5 de noviembre de 2019

Joystick Logitech F310 en Fedora 31

Estos últimos tiempos comentamos más sobre hardware que sobre software. Quizás se deba a que no profundizo más sobre software, por que no lo necesito, o por que ya quedan pocas cosas que decir en un Linux que está, desde mi punto de vista, bien asentado y cada vez con menos necesidad de ir a terminal. Es decir, otra de hardware. Hace unos meses, por curiosidad, compramos un joystick Logitech F310 para jugar con Cuphead a través de wine. En aquel momento no lo conseguimos, y ni siquiera recuerdo por qué. Ayer encontré de nuevo el joystick y estuve buscando qué era necesario para que funcionara adecuadamente. En muchas páginas señalan la necesidad de incorporar kernel-modules-extras, pero solo unas pocas indican que es necesario incorporar también joystick-support. Además, para ver si está conectado y funcionando recomiendan evtest.
Es decir, ejecutar

su -c 'dnf install kernel-modules-extras joystick-support evtest'

y sí funciona. Como ejemplo, el propio Cuphead:


Si algún usuario de Fedora no había conseguido su funcionamiento, a mi sí me va ahora; a ver si podemos ayudar.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Actualización a Fedora 31 por comandos. Esta vez sí

Esta vez, al contrario que cuando lo intenté para hacer el salto Fedora 29 a 30, todo ha ido como la seda. Los mismos comandos de siempre:

su - # Terminal  en administrador para evitar teclear demasiado

dnf upgrade --refresh # Actualización del sistema (reboot, por que cambió kernel...)

dnf install dnf-plugin-system-upgrade # Plugin de actualización

dnf system-upgrade download --releasever=31 # Inicia la actualización y baja el software

dnf system-upgrade reboot # Reinicia y actualiza todo

Dos ordenadores; el primero alrededor de 2890 paquetes, 4,4GB, bajo los paquetes en 7 minutos (11MB/s, aproximadamente) y el segundo más de 2900 paquetes, 4,3 GB en 3 minutos y 20 segundos (23MB/s). Luego el primero tardó un total de 30 minutos en terminar toda la actualización. El segundo, a sabiendas de que iba a tardar más, por que es más viejo y lento, lo dejé con los comandos enlazados (&& si y solo si ha terminado bien el primero, ejecuta el segundo)

dnf system-upgrade download --releasever=31 && dnf system-upgrade reboot

y lo deje a su aire, con lo que no medí el tiempo. Los dos arrancan bien y el único defecto son algunas extensiones de gnome


y que no hay manera de ver el icono de Dropbox en el panel superior.

Solo me falta el portátil. Si hay alguna variación, actualizaré la entrada.

Ventajas: rápido, fácil, software instalado, no hay que modificar configuraciones...
Inconveniente: con lo que nos divierte instalar desde cero, particionar discos, faltarle al respeto a los programadores...
Sin un solo fallo. Casi vale la pena aplicar la actualización grafica para dummies en la aplicación software.

[ACTUALIZACIÓN:] El portátil igual de bien

sábado, 26 de octubre de 2019

Logitech G413. ¡Arriba los teclados mecánicos y olvidemos las membranas plásticas!

Pues así es. En mi ordenador personal había ido probando diferentes teclados hasta encontrar uno que me gustase. La razón fundamental siempre ha sido el tamaño, ya que no me gustan los teclados grandes ni que tengan apoyo de muñeca. El que he usado los último años —muchos, por cierto— en mi ordenador personal de casa era un Logitech K120, barato y pequeño. Al principio funcionaba adecuadamente, pero con el paso del tiempo me fueron fallando teclas al escribir. Al principio me faltaba sobre todo la e, luego el espacio, y últimamente la s y la a. La verdad es que lo fui soportando por que en el ordenador de casa escribo poco y hago más trabajo de edición multimedia; nunca han sido todas y de manera continua. Simplemente, si pulsas de manera un poco más débil, no aparecían. Sin embargo, este último mes he estado escribiendo más de lo habitual, y he tenido que revisar todos los textos por falta de caracteres. Harto de tanto tiempo perdido he estado pensando en que teclado comprar. Siempre he pensado que el culpable era la membrana de plástico que ha sustituido a los muelles, y recordaba con nostalgia los teclados mecánicos que usábamos antes, en el siglo pasado. Así que he buscado un teclado pequeño y mecánico, y sí, aunque lo dudaba, existen algunos modelos que cumplen esas características. Entre los pocos que encontré, analizando las opiniones dadas por sus usuarios, el tamaño de los modelos y otras razones, como el gusto personal, me he comprado un Logitech G413. No es ni el más caro, ni el más barato, pero es del tamaño que quiero y el que más me gusta.


Como se puede ver, es algo más pequeño que el K120. La razón fundamental para su adquisición es el mecanismo de marcado de las teclas, que Logitech llama Romer-G táctil. Foto publicitaria para verlo.


Y además, como es un teclado para gamers, sean quien sean esos seres, trae una novedad poco habitual, un juego de teclas de reserva —q w e r a s d 1 2 3 4 5— y un extractor; creo que aunque se han añadido para los gamers, supongo que también sirven para los simples mortales.
Tiene una superficie sobre la que se asientan las teclas de aluminio-magnesio pulido que le da un cierto peso, más de un quilo, que lo hace mucho más estable que los que he utilizado habitualmente. Las teclas están iluminadas, y creo que los del lado oscuro —Windows—, con la aplicación G HUB pueden controlarlas y hacerlas variar. Para mi en Linux hasta ahora solo han sido rojas, pero lucen bien y permiten escribir en oscuridad —yo, autodidacta en muchas cosas, nunca he sabido la distribución del teclado y solo uso dos dedos, así que necesito mirar con frecuencia—. Lo he estrenado con esta entrada y no me ha faltado ninguna letra; de hecho, me han sobrado algunas, por que las teclas son más altas que las del teclado anterior y estoy en período de aprendizaje.
Exijamos a las compañías de periféricos que ofrezcan más modelos mecánicos. ¡Arriba los muelles! ¡Abajo las membranas!

[ACTUALIZADO]: He recibido con un cierto retraso el ratón que había pedido junto al teclado, un G203. Ahora me dicen en casa que he montado una discoteca en mi estudio



martes, 15 de octubre de 2019

Otro poco de recorte de PDF

Antes de las vacaciones habíamos hablado de como obtener una copia digital de un manual de papel para evitar su deterioro (véase aquí). Hoy vamos a hacer una variación de esta técnica. Hemos vuelto de un congreso donde nos ha facilitado un libro de actas en papel —grapado, por cierto, no cosido—, y sin copia digital. Para justificar nuestra presencia, además de presentar las facturas y certificado de asistencia, siempre es interesante guardar una copia digital de los resúmenes de tus conferencias, que quedan como justificación para el futuro. Sin pensarlo mucho, escaneé directamente desde el libro, doblando como pude, y el resultado fue un fichero PDF A4 con un texto interior B5. En la otra entrada habíamos manejado con convert imágenes jpg, pero la aplicación de convert sobre un PDF puede generar una pérdida de calidad si no manejamos correctamente los argumentos, aparte de lo difícil que es cortar por el lado izquierdo, derecho y abajo. En general, lo podría realizar con pdf-shuffler, aplicación que llevo utilizando desde hace años para el manejo de los pdfs en linux. Sin embargo, pdfshuffler es una aplicación antigua python-gtk que hace de interfaz gráfica de python-pyPdf y depende de python 2; es más, no tiene mantenimiento desde hace bastante tiempo. En Fedora 30 se está haciendo una transición a python 3 y la librería python2-PyPDF2 no permite importar pyPDF2 como solicita shuffler (podemos ver aquí los errores). En resumen, pdf-shuffler no arranca:


Lo más sencillo es utilizar pdfarranger,


pero en esos momentos recordaba que en Fedora 29 pdfarranger no estaba en los repositorios habituales y había que incorporar un repositorio personal o COPR. Desde los últimos tiempos en que aun utilizaba Ubuntu, tengo muy malos recuerdos de los ppa, así que decidí buscar alternativas de terminal, a ver que había. En esta página describen, entre otras aplicaciones, pdfcrop. En Fedora requiere la instalación de texlive-pdfcrop:

su -c 'dnf install texlive-pdfcrop'

y luego ejecutar utilizando el argumento margins (--margins " " (0 0 0 0) para aumentar o disminuir los márgenes —si solo se una un número afecta a todos ellos—). En este caso el comando fue:

pdfcrop --margins '-145 -0 -110 -330' input.pdf output.pdf

Para comprender lo que cortamos, el pdf era de 826x1160 a 100 ppp, es decir, un A4 escaneado a calidad no muy alta, y nos aproximábamos a un B5.

Después descubrí que en Fedora 30 ya está pdfarranger en los repositorios, y además recomiendan no usar pdf-shuffler, ya que pdfarranger es una versión actualizada del otro, optimizada a python 3.

¿Qué hacer? Más fácil es usar pdfarranger; más rápido pdfcrop. Eso sí, pdfarranger permite hacer más cosas que recortar. Para los que estemos acostumbrados a shuffler, acudir a arranger, que es más o menos igual, salvo que tengáis prisa y solo queráis recortar o aumentar los márgenes.





martes, 24 de septiembre de 2019

Tecnología más prosaica

Estos días he recurrido a una tecnología más antigua para salvar unos muebles casi tan viejos como yo. Los muebles de un dormitorio por el que tengo mucho aprecio, ya que fue mi habitación hace muchos años, tenía las cerraduras a punto de no abrir más. Una solución sería cambiarlas, pero en uno de los viajes de este verano he visto muebles antiguos en los que las cerraduras se habían sustituido por imanes. Y eso he hecho. Más barato —2,10 € los tres imanes— y menos (d)efecto estético sobre los muebles, por que ¿quién encuentra hoy 40 años después unas cerraduras parecidas?. Así que de esta manera hemos salvado algo del pasado. Por cierto, para aquel entonces estos muebles eran una novedad total, de madera pintada. Eso sí, si os ponéis a ello, no os olvidéis de añadir algo de jabón a los tornillos, por que alguna madera es más dura que los tornillos —partí dos antes de usar jabón de manos—.







PD. Si hace unos años, en la época de los disquetes, me dicen a mi que iba a poner imanes a mi alrededor, no me lo creería.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Vacaciones y la recuperación de fotos perdidas. Photorec

En estas vacaciones no hemos aplicado tecnología alguna, lo que es muy bueno para el estrés, salvo apretar un tornillo con una llave allen y darle al botón para hacer fotos. Con la nueva cámara TZ-100 es algo más complicado que dar a un botón, por que se puede manejar casi todo, pero una vez aprendido lo fundamental, ya automatizas las opciones. Sin embargo, a la vuelta si hubo que aplicar algo de técnicas de recuperación. La cosa fue así; un día estaba realizando fotos y uno de los fotografíados no estaba contento con la foto en la que salía y decidió borrarla; no sé como hizo, pero en vez de borrar una foto, borró 121 —dos días enteros de turismo—. No me preocupé mucho, por que se pueden recuperar fácilmente con photorec, como ya hemos visto en alguna entrada previa.

https://www.cgsecurity.org/mw/images/Photorec.png

Por supuesto, por seguridad, y para evitar que se perdiera cualquiera de las fotos borradas, cambié la tarjeta de datos de la cámara, y así las fotos nuevas no reescribirían las áreas donde están las fotos borradas —como sabemos, al borrar lo único que se hace es borrar en la tabla de partición la localización de los datos del fichero, pero no se borran los datos en si—. Al cambiar de tarjeta, no hay borrado accidental de los datos. Después, con tranquilidad, se aplica photorec, que instalamos mediante testdisk

su -c 'dnf install testdisk'
    passwd
photorec

y listo; hay que hacer algunas cosillas después de que se ejecute photorec, pero son bastante intuitivas. Como aviso, lo más delicado es decir si se revisa toda la unidad o la partición; el resultado suele ser mejor eligiendo la partición.

Sin embargo esta cámara tiene sus "novedades". La tengo configurada para grabar una imagen raw, formato ra2, y una jpg ya transformada desde ese raw. Al recuperar las fotos me encontré con unas 115 ra2 y 15 jpg tamaño normal y muchas jpg tamaño de alrededor de 5kb. Las 6 imágenes jpg sin raw tienen una explicación sencilla; son las fotos panorámicas, que la cámara no puede grabar como raw. Pero quedan 9 jpg con su raw, es decir, recuperados los dos ficheros, y luego 100 jpg miniatura con 100 raws completos. Yo supongo, y solo es una suposición, que la cámara no guarda todos los jpgs automáticamente, sino que graba un fichero con las características de control que quiere aplicar al raw y cuando la extraes las fotos, la propia cámara compone el jpg. Como es natural, lo que hice fue hacer una transformación de cada raw, directamente. Algunas han quedado muy bien, y otras no tanto. Habrá que revisarlas cuando haga falta. Eso sí, photorec recuperó sin problemas las 121 fotos, y no hubo que lamentar la pérdida de fotos importantes.

Para terminar, recomiendo llevar siempre una segunda tarjeta de memoria, para evitar tener que utilizar una en la que haya que recuperar material —u otras razones—, y dos baterías, por que si no luego de la foto 250 no se pueden sacar más. Y, por supuesto, un cargador para poder cargar la que has terminado cada día.

jueves, 11 de julio de 2019

WPS sí o no. Activación de router, y todo por culpa de los malditos smartphones

La primera pregunta es, ¿Necesitamos WPS? Realmente lo he evitado hasta ahora. El router que pone la compañía distribuidora de señal —Technicolor 7210— genera dos señales WiFi, 5 y 2,4 GHz, que cubren el centro de mi casa. El lado izquierdo y derecho jamás han tenido señal, pero no me ha importado y, de hecho, tenía la WiFi deshabilitada. Tengo un número elevado —6, exactamente— de dispositivos PLCs gobernados por un TP-Link TL-PA9020P AV2000 central para gobernarlos a todos —2000 Mbps, MU-MIMO, 2 puertos Gigabit— y que cubre desde el router por toda la vivienda las necesidades de televisión, ordenadores, consolas, portátiles y otros dispositivos mediante cable sin WiFi; y donde hace falta switchs TP-Link Ethernet.


Pero ahora el uso continuo de vídeo en los móviles de pantallas superiores a 5' obliga a tener cobertura WiFi siempre que se pueda, o no hay datos que lleguen. Bien, el router cubre el tercio central de mi casa y el lado izquierdo está cubierto por un extensor WiFi TP-Link TL-WPA4530 doble banda 2.4GHz (300Mbps) y 5GHz (433Mbps).


Este extensor permite clonar la WiFi del router, pero como el lugar donde está colocado es el de menor cobertura, lo he configurado como repetidor desde PLC, con lo que genera una WiFi a plena potencia con dos nuevos SSID. Esto me deja la parte derecha de la casa sin cobertura alguna, debido a la pared de la cocina, que genera por el campo magnético de los cables de los electrodomésticos un "muro" que bloquea la comunicación hacia esa parte. Lo he intentado con el enrutador inalámbrico TP-Link TL-WR802N, pero este dispositivo permite o bien un sistema "Access pint mode" conectado al router, y para eso ya está el router, o de extensor, pero lo hay que configurar desde un ordenador con un sistema operativo diferente al mío, y eso no me apetece.


Por ello, aprovechando las ofertas Prime Day que lanza Amazon cada día, decidí cambiarlo por un TP-Link RE360 AC1200, extensor-repetidor de red WiFi amplificador de cobertura, doble banda, 2.4GHz (300Mbps) y 5GHs (867Mbps), que permite un clonado WPS directo. Y listo. Lo he clonado cerca del router, activando la WPS en el router y pulsando el botón superior unos segundos, hasta que se iluminó, y la tecla WPS del TP-Link; luego lo he puesto en un punto debajo y a la derecha del router en el piso inferior, sobrepasando ligeramente la pared de la cocina; ya está la parte derecha con WiFi.


Este último párrafo ha sido algo más difícil de lo que parece. Primero, tras muchos intentos de darle al botón que teóricamente activa la WPS sin que se iluminara, descubrí que el router estaba con la WPS desactivada por mi suministrador de señal. El distribuidor lo ha activado tras una "amable" petición por teléfono, por lo que no puedo explicar como activarla en la configuración, aunque no creo que sea difícil. Estaba bloqueado por, supongo yo, por seguridad. ¿Y por que hablo de seguridad?, miradlo vosotros mismos aquí o aquí antes de decidir si queréis poner una WPS o no. Yo lo he hecho fundamentalmente para evitar generar yo solito 6 SSID WiFi en un circulo de 15 metros, sumándolas a las 12 que tienen mis vecinos (las que yo detecto, que seguro que hay más).
¡Con lo bien que vivía yo sin WiFi!

ACTUALIZACIÓN: La configuración es bien sencilla por si la queréis hacer en casa sin llamar a la operadora. En este router está en la pestaña de Wireless, y en ambas Primary Network, tanto para 2,4G y 5G, está la posibilidad de activar WPS en "Automatic Security Configuration". Al hacerlo, aparecen las características que tenéis que ponerle. Sencillo.

martes, 2 de julio de 2019

Solución para que VLC lea correctamente los AC3

He tenido muchos problemas para la lectura correcta de las líneas de sonido en e-AC3. Primero le echaba la culpa al hecho de en mi ordenador de casa los altavoces están en el monitor y que este se comunica con un Display-port y al reiniciar siempre empieza en Line-Out y tengo que reconfigurarlo continuamente. Sin embargo, he comprobado que las mismas pistas se oyen en terminal con mplayer, así que empecé a acusar a VLC. Me parecía extraño, ya que se supone que los drivers de vlc los pone vlc y desde siempre nos ha funcionado bien cuando todo va mal (aquellos tiempos en Windows). Sin embargo, es un tema bastante discutido, y teóricamente sí se presentaba en las versiones 2.x, pero no en las 3.x (véase aquí). Sin embargo este pasado fin de semana llegué a un estado de desesperación o paroxismo, por que era imposible escuchar un montón de pistas que tenía que comprobar. De repente se hizo la luz y me dije, ¿habrá algo más en VLC que el paquete estándar?

dnf search vlc

y aperece

vlc-extras.x86_64 : VLC media player with extras modules

Lo instalé

su -c 'dnf install vlc-extras'

Y listo. Se oye todo perfectamente. Solo por no mirar...

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8b/VLC_Flare.png