miércoles, 13 de enero de 2021

¿Cuánto tiempo necesitamos para instalar Linux en un ordenador moderno?

Debido a unos errores que cometí en la instalación de Fedora 33 mi ordenador de trabajo no estaba funcionando de manera adecuada. La solución era instalar todo de nuevo desde cero o descubrir que estaba mal en los ficheros de configuración, pero en ambos casos me daba la impresión de que me iba a llevar bastante tiempo solucionarlo, así que estaba trabajando en condiciones poco óptimas. Cuando ya no pude aguantar más los errores decidí cortar por lo sano y instalar todo de nuevo, ya que pensaba que sería menos costoso en tiempo. Empecé a las 13:15, arranqué en un USB con Fedora 33 DVD Live —Fedora-Workstation-Live-x86_64-33-1.2.iso— para cambiar el nombre del usuario en el disco home y evitar arrastrar la configuración que estaba provocando todos los problemas. Luego arranqué con una unidad Fedora 33 de instalación en red —Fedora-Everything-netinst-x86_64-33-1.2.iso—, que tiene varias ventajas sobre la anterior. Primero, permite generar administrador, no como la versión estándar, que no lo permite en la instalación, y así nos ahorramos el agujero de seguridad de sudo; segundo, permite escoger cualquier escritorio y software añadido; tercero, como se instala desde la red queda actualizado. La instalación base lleva unos minutos, por que hay que configurar la red, generar usuario y administrador y configurar los discos duros, qué particiones y formateo se quiere poner al disco de sistema y disponer los arranques adecuados a cada partición y disco (/boot/efi, /boot, /, /home, al menos; como se ve, ya no uso swap, debido a varias recomendaciones que he visto en los últimos meses y asociadas a Fedora 33 y discos sólidos). Pero una vez iniciada ya solo dependemos de la velocidad de descarga de los paquetes y lo rápido que se instala en el ordenador.

La secuencia fue así:

- 1655 paquetes para instalación de Fedora 33 workstation 64, aproximadamente 4 minutos (no me acordé de apuntar los MB/GB totales). Este es el punto más importante para saber cuanto tiempo va a tardar en hacerse el proceso, ya que dependemos totalmente de la velocidad que te permite tu operadora de red y la saturación de los repositorios de tu distribución.

- Instalación, entre 2 y 3 minutos. Muy rápido, seguramente por que el sistema lo permite (procesador muy potente, 64GB de RAM y dos discos M2, uno como sistema y otro como /home), por lo que la instalación va como un tiro.


- Configuración del sistema: 1-2 minutos.

Pero ahora estos supone un sistema limpio y actualizado, pero no con todo lo necesario. Falta todavía:

- Software adicional que utilizo; eso supone añadir repositorios y una lista larga de paquetes. Pero lo tengo preparado un fichero en el que tengo disponible un comando para añadir los repositorios rpmfusion y otro para instalar todos los paquetes que necesito. Total, 1337 paquetes, 1,7GB de descarga; tiempo de descarga: 3-4 minutos; instalación 3-4 minutos.

- Mientras están bajando e instalando este software adicional, añado un fichero /etc/sysctl.d/90-override.conf que ya tengo escrito y preparado para activar las teclas mágicas y aumentar el número de ficheros que controla el sistema para que Dropbox no se queje. Además muevo los directorios de datos del usuario antiguo modificado al usuario que voy a ser en la nueva instalación e instalo las extensiones de gnome que preciso.

- Instalación de Onedrive.

- Reinicio y listo; son las 13:58; todo en 43 minutos. Si tienes todo preparado en ficheros de texto plano (comandos y el fichero 90-override.conf) lo que más tiempo consume es la configuración inicial de los dispositivos, ya que en mi caso particiono el disco de sistema y defino cada partición, aprovecho sin modificación el disco /home y defino el arranque de todos los demás discos que formarán el sistema. En este caso, en el ordenador de trabajo incluyo un disco magnético denominado /datos que sirve como copia de seguridad interna de /home (copias incrementales mediante rsync que tengo predefinidas).

Fácil y rápido. Para mi todo ha sido más fácil desde que Fedora tiene en su sistema de instalación Anaconda.



sábado, 19 de diciembre de 2020

Logo navideño de VLC

¡Lo que me he reído del logo de VLC en estas Navidades! Por si no lo habéis visto, simplemente es así


A reirse tocan

lunes, 7 de diciembre de 2020

Transformación de los DVDs a ficheros contenedores. Casos problemáticos

Como ya decía hace más de un año, estoy en la paulatina —y lenta, por falta de tiempo— eliminación del material óptico que tengo, CDs, DVDs etc, porque ocupa mucho mucho espacio y ya no tengo dispositivos para oírlos/verlos, practicamente, solo la consola PS4. Los de música es sencillo, sigo usando Sound Juicer, como decía hace mucho tiempo, pero convirtiendo a FLAC, para evitar pérdida de calidad. Con los DVDs es otra historia. Una vez conseguido saltarse la protección, que algunos países puede ser ilegal —comprobar donde está uno antes de seguir con la operación copia privada—, parece sencillo con HandBrake; simplemente indicas como fuente el directorio VIDEO_TS y listo, previa configuración del codec de vídeo, tasa de imágenes, calidad requerida, codecs de audio y formato de subtítulos. Bien, a veces es así, y otra no. Por ejemplo, puede tener un menú inicial que confunde al programa, dando como resultado un vídeo vacío. Ejemplo,

Un segundo error que me tiene pasado se da cuando el DVD tiene más de un vídeo, y Handbrake decide que el objetivo es el último, que resulta ser un extra o una entrevista o lo menos importante de todo el DVD. La solución podría ser aislar los ficheros vob que contienen lo que queremos, por ejemplo en este caso,


y que Handbrake los recodificara, pero bajo estas circunstancias Handbrake los trata individualmente, no como un vídeo completo. Dándole algunas vueltas, la forma más sencilla de arreglarlo es unirlos mediante MKVToolNix Gui. Al abrir el primero, recoge el conjunto de los ficheros que forman vídeo que interesa como partes adicionales y se une sin transformación alguna en uno o dos minutos en un fichero contenedor mkv matroska.


Después se edita y codifica el mkv resultante con Handbrake,


 y ahora sí que está listo; un Dvd menos ocupando sitio.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Cuidado con los discos clonado

He tenido un "pequeño" accidente que he tardado en entender. El problema nació de mi decisión de eliminar la grabadora del ordenador, que ya no uso para nada. Eso supone disponer de un SATA libre. Como siempre, estamos escasos de espacio, y decidí recuperar uno de los discos retirados que tengo por ahí. Empecé por uno de 2,5TB, pero tenía algún sector erróneo, así que recuperé el más "moderno" de los disponibles, un Caviar Black de 2TB y fabricado en 2013. Lo incorporo, veo que está en ext4, así que decido no borrarlo y simplemente leo el UUID con blkid y lo incorporo al /etc/fstab

UUID=nume-rito-en-cuestion /mantener2     ext4    defaults        1 2

y reinicio.

En su interior había un directorio home, ya que este era mi antiguo home —véase aquí para ver el cambio de un HD Black Caviar a un SSD— y decido borrarlo... DESASTRE, por que borra todo ese disco y mi /home activo entero, es decir, todo mi trabajo. A otros les hubiera dado un ataque, pero para mi no es nada nuevo, porque me pasa de vez en cuando (esas manos quietas, muchacho!), así que sacamos el disco problema, tiramos de copia de seguridad para recuperar la información básica, instalamos todo de nuevo, porque mi copia de seguridad no guarda las configuraciones, y restaurado lo fundamental dejamos copiando el grueso de la información perdida; en total, unas 7 horas perdidas. Cosas a tener en cuenta:

  1. La sincronización que tengo del OneDrive —véase entrada anterior— supone que al borrar el home borró también TODO, la nube y los otros ordenadores, cosa que no me ha pasado en Dropbox. MUY IMPORTANTE tener una copia de seguridad local y no fiarse solo de la nube.
  2. ¿De dónde viene este problema? Al principio se lo atribuía a que el disco tenía un directorio /home y que la máquina los hubiera "unido" de alguna manera, pero no debería, ya que uno es /home/usuario y el otro es /mantener2/home. Después, mientras estaba intentando instalar Fedora 33 otra vez, anaconda me decía que detectaba dos discos con la misma UUID. ¿Cómo? Pues por que el disco Caviar Black ERA mi antiguo home, y el nuevo es un clon de él (aquí la prueba del delito clonador).
Sí, había clonado uno sobre otro, y eso ha supuesto que tuvieran para el sistema la misma UUID, y debería saberlo, por que como había dicho en la entrada donde explicaba ese cambio, no había sido necesario recurrir a editar fstab, ya que tenía la misma identificación y, además, debería haberlo visto al editar fstab, pero como lo hacemos todo a velocidad terminal, no nos fijamos en el resto del ambiente. Es decir, al decirle al sistema a través de nautilus —ahora llamado Archivos— que borrara el contenido de un disco, el sistema borró los dos que tenían la misma UUID.

En resumen, antes de reutilizar un disco clonado, formatearlo previamente y a ser posible en un ordenador distinto al que contenga la copia, no vaya a ser que también formatee a los dos en paralelo. Y además, copia de seguridad para todo, y no nos fiemos de tener algo en la nube, por que las nubes se las lleva el viento, o un borrado accidental.

jueves, 5 de noviembre de 2020

Onedrive actualizado en Linux

A pesar de ser un usuario de Dropbox desde que esta aplicación nació, y que además tengo contratada una licencia plus de 2TB, por razones profesionales —los documentos oficiales de mi Universidad tienen que localizarse solo en el software y en el servicio de alojamiento contratado por ella— no me ha quedado más remedio que usar también OneDrive. El problema para lograr un trabajo fluido por alguien que usa software libre para todo está en que no existe un demonio cliente oficial que permita sincronizar OneDrive con el disco duro de trabajo en un sistema operativo Linux. He mirado las posibilidades no oficiales. La que parece más sencilla, Insync, no es GPL y además es de pago. La siguiente posibilidad, Rclone (página propia aquí), sí es GPL y gratuita, y que además permite sincronizar Google Drive, la veo complicada en su configuración (véase aquí y aquí, para el que quiera). Lo que he visto más sencillo y rápido es onedrive, el cliente gratuito y libre de OneDrive de MS.

La instalación y preparación es sencilla. Una buena página que indica lo más importante es ésta. Por pasos:

1. Instalamos

su -c 'dnf install onedrive'


2. Ejecutamos:

$ onedrive

y en el terminal aparece una URL muy grande que nos conecta al sistema Microsoft. Hay que abrir la cuenta y luego (o si ya la tienes abierta también) queda una página en blanco. Copiamos la URL de esa página en el terminal donde decía Enter the response uri:

y con ello permitimos la conexión y sincronización de onedrive con nuestro disco duro.


 

3. Sincronizamos

$ onedrive --synchronize

y aparece en nuestro nautilus —ahora llamado Archivos—. Esta orden actualiza en ambas direcciones TODO el contenido de OneDrive. Si queremos sincronizar solo parte de los directorios o ficheros de nuestro OneDrive, generamos un fichero sync_list en el directorio /home/usuario/.config/onedrive. Ese fichero podría líneas similares a: 

Apuntes
Imagenes
Documenots/fichero1.odt

Siendo los primeros directorios y el último un fichero en concreto que queremos que se sincronice. 

Hasta ahora estoy sincronizándolo todo.

Después de cada cambio, se resincroniza mediante

$ onedrive --synchronize --resync

4. Si queremos evitar la resincronización continua, podemos incluir el cliente onedrive en systemd. De este modo se sincroniza de manera continua desde el inicio y nos olvidamos de resincronizar

$ systemctl --user enable onedrive # permiso
$ systemctl --user start onedrive # inicio servicio

Si queremos comprobar que onedrive está monitorizando los cambios:

$ systemctl status --user onedrive

Si tenemos la monitorización activada y aparece un problema al ejecutar una sincronización al ejecutar onedrive --synchronize --resync—que no es necesario hacer, ya que el sistema se monitoriza automáticamente—, podemos apagar el servicio onedrive en systemd

$ systemctl --user stop onedrive

luego resincronizar OneDrive

$ onedrive --synchronize --resync 

y luego reiniciar el servicio
 
$ systemctl --user start onedrive

Sencillo.

viernes, 25 de septiembre de 2020

Discos antiguos. ¿Qué hacemos con los WD MyBook?

Al contrario de lo que decía en esta entrada en la que hablaba de la sustitución de las cajas para discos externos, diciendo que menos es más, en ocasiones eso no es cierto, y más es más. A lo largo del tiempo de uso del material informático, vamos sustituyendo los discos duros, a veces por velocidad, donde más rápido en respuesta y búsqueda siempre es más, y otras veces por tamaño de almacenamiento, donde siempre más es más. Por razones de almacenaje, mi disco de almacenamiento interno de 8TB, que es el espejo —mejor dicho, copia de seguridad interna— del trabajo diario, se ha quedado pequeño y ha sido sustituido por uno de 12TB. Eso deja un par de discos WD Red 8TB —la copia interna tiene un clon externo— prácticamente nuevos, de octubre de 2018, sin uso. Al revés que en el ejército, en mi caso los discos duros entran como generales y los vamos degradando hasta que los expulsamos de la división, así que estos comandantes pasaron a ser tenientes y había que buscarles un uso. Mantengo copias de material multimedia en otros discos, entre los cuales los más antiguos son 4 dispositivos WD MyBook de 3TB, modelos fabricados en 2012. Lo más sencillo para reutilizar las unidades casi nuevas de 8TB es transferir el materil de cada 2 de ellos a uno y aun quedan 2TB para reutilizar. El problema es que hacemos con los WD MyBook. 


La mejor idea será degradarlos a soldado raso para copias temporales y movimiento de material de aquí para allá. Como ya dije en esa entrada antes señalada, las cajas son un estorbo que además provoca un volumen innecesariamente grande. Mi preferencia está en sacar el disco duro y usarlo sin más en unas cajas abiertas Orico que tengo conectadas al ordenador. El problema inicial está en no saber que tipo de discos hay dentro; muchas veces en este tipo de dispositivos el disco duro es distinto a un HDD interno normal y no se puede usar fuera de la caja que lo envuelve, porque lleva un chip de control y una carcasa de comunicación no estándar.

La apertura es muy sencilla, y hay muchos vídeos donde se puede ver que lo único que necesitas en un destornillador plano —después de haber roto los enganches, recomiendo usar una pieza de plástico o una tarjeta, por si queréis mantener la caja para usos posteriores— y separar las pestañas de fijación a lo largo de los dos bordes hasta extraer el disco y parte de la carcasa para fuera. Por supuesto, y por seguridad, si el contenido interno es importante, siempre primero hacer un transvase de la información. Luego, en el caso de la unidad que tengo, el disco interno es simplemente un WD Caviar Green estándar que estaba fijado a la caja con unos ajustadores de goma. Los únicos tornillos que he tenido que sacar son los que unen el disco a una estructura de comunicación externa.

Y como resultado tenemos una unidad WD Caviar Green del año 2012 con poco uso, por que siempre ha sido una unidad de almacenamiento externa, que se puede usar fácilmente y que ocupa la mitad de volumen que antes. 

En resumen, se pueden abrir sin problemas. No he tenido ningún cuidado, por que no pienso reutilizar las cajas, pero si alguno de vosotros queréis ponerle algún disco nuevo dentro, tener cuidado al abrir para no romper los anclajes, que son muy débiles.

miércoles, 22 de julio de 2020

Linux, Wayland y compartir escritorio en Teams

Como decíamos en la última entrada, hemos tenido problemas en el teletrabajo. El más importante ha sido el uso de Teams y compartir escritorio. La Universidad, al menos la mía, ha puesto como paquete de software oficial Office 365, que incluye un conjunto completo de aplicaciones, además de Word, PowerPoint y Excel. Para dar clase o para enseñar como se hacen ciertas cosas en clases prácticas o simplemente en una discusión de como se hace algo en aislamiento es necesario una aplicación de reuniones, y ahi tenemos Teams. Pero el problema fundamental en Teams se presenta para los usuarios de Linux con sistema gráfico Wayland cuando se quiere compartir un escritorio. Como es bien sabido, Wayland no deja fácilmente compartir y al tocar la opción compartir, Teams salta inmediatamente, y aunque se reinicia, te ha mandado fuera de la reunión y hay que volver a entrar; un problema si el profesor eres tú. Y como puedes enseñar si no puedes mostrar como lo haces tú. De hecho, he intentado cambiar permisos, y nada; he intentado arrancar la aplicación de escritorio de Teams, y Wayland no lo permite (completamente lógico). Finalmente, y para evitar un ordenador con Windows, requerí a la última esperanza, arrancar Fedora 32 en xorg (con el que accedemos a x11). ¡Y FUNCIONA!


Es decir, por ahora, mientros Microsoft, este nuevo amante profesional (póngale el sinónimo que quieran) de Linux, no arregle esta situación, y mientras gnome nos permita tener en la recámara un arranque en x11, tenemos una solución; cuando nos toque una conversación, clase, discusión o lo que sea con Teams, y por si durante el transcurso de la misma tenemos que compartir información a través del uso de cualquier programa en el ordenador y mostrarlo, arranquemos en xorg.

martes, 21 de julio de 2020

Fedora, R, los cambios de versión e infierno de dependencias

Bien. Como podéis ver esta pandemia nos ha llevado a que hagamos menos entradas. El teletrabajo consume más tiempo y te deja más cansado y un poco harto del ordenador.
En nuestro teletrabajo ha dominado la situación Teams, del amigo Microsoft, que para los linuxeros, o al menos para mi han sido un problema. De eso hablaremos más tarde. Mi otro teletrabajo es seguir haciendo estadística en mis ordenadores. Esta vez he tenido un dos problemas. Fedora ha tardado en introducir la versión 4 de R en sus repositorios, y eso ha supuesto dos dificultades en momentos distintos.
Primer peoblema; al haber instalado Fedora 32 de manera limpia, he tenido que instalar de nuevo R sin paquete alguno, por lo que los tuve que añadir todos, que son bastantes.


La versión 4.0 ha introducido algunas características especiales que hacen que la mayor parte de los paquetes tengan que actualizarse, y como yo aun estaba en la 3.6.3, muchas veces me he encontrado en los repositorios con el mensaje de "no hay versión para R 3.6.3". Normalmente cambio de espejo y voy a Nueva Zelanda, de donde R empezó, y suelen tenerlo todo, pero esta vez no ha sido así. Y eso obliga a bajar el código fuente de la versión anterior e instalarlo, a veces con problemas de dependencia. Un pequeño problema...
Segundo problema, después de haber solucionado el primero; ayer R puso a nuestra disposición R 4.0.2. Una vez instalada la versión 3.6.3 y todos los paquetes que uso, al actualizar el sistema, y cambiar R, empezaron los siguientes problemas. Muchos de los algoritmos que he estado utilizando estos días, (MCA, Cluster...) han requerido versiones preparadas para la versión 4 de R. Teóricamente se debería haber solucionado con update.packages(), pero no es así. He tenido que ir instalando paquete a paquete, uno a uno, con infierno de dependencias de hasta 7 niveles de profundidad. Por suerte, al haberlo hecho por la mañana en el ordenador del trabajo, ya dejé apuntadas las ramas de los árboles de dependencia, y en vez de dos horas he tardado una en casa por la tarde (ahora, desde que nos dejan mover, solo teletrabajo por la tarde), pero he acabado con 4 páginas de ramas hasta terminar el árbol de dependencias.
Es lo que hay. ¿Por qué no se ha solucionado con update.packages? ¿En que me he equivocado? Si lo llego a saber, lo desinstalo todo y lo vuelvo a instalar desde el inicio, y no me aparecería continuamente, más o menos, por que no me acuerdo exactamente (y en inglés, claro),
"El paquete x, es necesario para instalar el paquete y; la versión disponible es anterior a R v 4. Por favor instale una versión más moderna..." decenas de veces, y hasta 7 veces z, para y, b para z, d para b, k, para d... Y en Linux, no como en Windows, los paquetes se compilan.
Como antiguamente en Linux, más o menos
Eso sí, esta vez RStudio no ha protestado.

domingo, 31 de mayo de 2020

Fedora 32. Recomendable

Después de dos semanas en Fedora 32 puedo recomendar —encarecidamente, además— actualizar a Fedora 32. He notado cierta mejora y una respuesta más rápida a casi todo. Además, por ejemplo kpat, que me saltaba frecuentemente, va muy bien, sin errores, emule a través de wine consume menos recursos. Cierto es que he estado centrado en el uso de R y RStudio, más un uso bastante continuo de Teams —es el que tiene oficialmente mi Universidad—, así que no he probado todo, pero en general estoy muy contento con Fedora 32. El DNIe funciona perfectamente, he instalado una Canon i-sensys mf443dw, por lo que ya no sufro por la impresora, y funciona bien, aunque aun no he conseguido la instalación del driver del escáner, entre otras cosas por que Canon España no ofrece un driver oficial. Pero eso queda para más tarde y no es muy importante, por que escaneo a unidades USB y queda muy bien. Lo importante, los que estén ahora mismo en Fedora 31 y estén dudando de actualizar o esperar un poco más, recomiendo la actualización ya.


domingo, 17 de mayo de 2020

Cambio a Fedora 32: actualización e instalación limpia al mismo tiempo

Ha sido un cambio forzado. Vamos por partes; debido a la alerta, y el teletrabajo, no había cambiado a Fedora 32, ya que los primeros días siempre encontramos algunas inconsistencias, y esperaba a acabar la evaluación para actualizar. Para ensayar el cambio, quise actualizar directamente mediante comandos el portátil. De manera sorprendente, en el primer comando (está descrito como seguir el proceso aquí)

su -c 'dnf upgrade --refresh'

me apareció un problema con wine, y la versión nueva estaba en conflicto con la antigua. Para ver lo que pasaba, actualicé (solo dnf update) el ordenador principal, para ver si me aparecía el mismo problema, cosa que no pasó y di la orden de reiniciar; mientras, seguía con el portátil, que actualice siguiendo el comando

su -c 'dnf update --exclude wine*'

Y luego seguí la actualización a Fedora 32

su -c 'dnf install dnf-plugin-system-upgrade'
su -c 'dnf system-upgrade download --releasever=32 --allowerasing'
su -c 'dnf system-upgrade reboot'

por cierto, todo perfecto.


Como después de este rato, el ordenador principal no daba señales de vida, lo apague a machete y lo quise encender de nuevo quedó en negro pidiendo rescate. El  mensaje era más o menos en UUID nº de uuid correspondiente a la partición del disco correspondiente a / (sda3), no encuentro ficheros...
En resumen, me había cargado la partición raíz por no haberme parado un poco y ver que estaba haciendo el sistema.
La solución era instalar de nuevo, y ya puestos quise instalar Fedora 32. Esto trajo una nueva sorpresa; Fedora no ofrece un ISO netinst escritorio, y tardé un rato en descubrir que la solución actual es Fedora-Everything-netinst-x86_64-32-1.6.iso, una imagen que da muchas posibilidades de instalación, incluyendo la de Workstation (hay que elegirla en anaconda, entre otras muchas).
Prefería haber actualizado el sistema más tarde, pero por tener tan poca paciencia, hemos terminado con Fedora 32 instalado, y va bien. De hecho, algunas cosas van mejor que antes. A cambio he tardado más tiempo en instalar la impresora nueva (si tengo tiempo hablaremos de ella) y aun hay cosas que no he terminado de instalar (lector de DNI electrónico, por ejemplo). Para cuando haga falta...
PD. Y wine funciona perfectamente, como lo confirma emule