jueves, 12 de septiembre de 2013

Portátil que no arranca, hasta que le quitas la pila

Antes de que se me olvide, el otro día, en el medio de trabajo, me pusieron un portátil encima de mi mesa. Más o menos me dijeron que nadie había podido hacer nada con él y que recuperara lo que se pudiera, ya que los técnicos pensaban que había una avería de placa madre.
El ordenador no arrancaba; ni siquiera mostraba el arranque de la BIOS.
Como es natural, lo primero que hice cuando tuve un rato libre fue desmontarlo y ver si disco servía para algo. Sin embargo, cuando lo tenía a piezas, recordé otros casos en que me había pasado algo similar. En general, a un portátil le puede quedar en memoria alguna instrucción errónea, y como debido a la batería está siempre alimentado, esos "errores" no desaparecen y la máquina no arranca. En general, los casos que he visto así se arreglan soltando la batería un rato. Según las palabras de la persona que me lo entregó, eso ya lo había hecho el técnico. Al ver el disco (160GB) funcionando en una caja Samsung, pensé en reutilizarlo y desechar el resto del material. Sin embargo, decidí probar sacando la pila, por si la alimentación mantenida por la pilaa mantenía algún error en la BIOS o en la memoria y el ordenador no arrancaba por eso; al sacar la pila la BIOS se resetea al estándar de fábrica. Realmente tuve que arrancarla, por que venía dentro de una coraza plástica que tuve que romper; luego la fijé con un plástico adherente y volví a montar el portátil. Apreté la tecla de arranque y ... FUNCIONÓ.
Varias recomendaciones:
1. Antes de tirar nada, intenta arreglarlo, sobre todo si tiene cierto valor. En el caso de los portátiles que no arrancan, si después de haberlos dejado sin batería unos minutos sigue sin arrancar, antes de tirarlos quítale la pila y vuélve a ponerla. Siempre estamos a tiempo de desechar el material.
2. Saqué más de 50 tornillos, pero al final, al montarlo de nuevo, me sobraron 4. Funcionaba bien, así que decidí no desmontarlo de nuevo para ver en que sitio no los había puesto.
3. Lo peor nunca es desmontar, sino volverlo a montar. Sobre todo lo más difícil fue fijar las fajas que unen el teclado y los puertos externos a la placa. Quedan tan justas por debajo del teclado que no me quedó más remedio que sacar el teclado para poder conectarlas por unas aperturas destinadas a ese fin.


Antes de soltar el teclado había llegado a pensar que en esos sitios donde los montan utilizaban hormigas para hacer ese trabajo, por que los dedos entran justos.

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